jueves, 26 de diciembre de 2002

Gastón Montells - FM La Tribu: "En Cuba las radios del estado las manejan los buenos"


Todo es diferente en La Tribu (FM 88.7). Desde su lógica hasta su aspecto informal. Su director, el joven profesor de la Universidad de Buenos Aires, Gastón Montells, amplía el concepto: "La Tribu es un proyecto comunitario alternativo sin fines de lucro, que trata de funcionar sin reproducir ninguna de las lógicas del sistema capitalista".
-¿Cómo se fundó?
-Nació en 1989 como medio de difusión de las inquietudes de un grupo de docentes y alumnos de la carrera de Comunicación de la UBA pero nunca fue un órgano oficial ni de la facultad ni de ninguna de sus corrientes políticas. Aunque, es justo reconocer que somos anti franjistas y estamos contentos y con mejor diálogo con la actual conducción de izquierda.
-¿Ustedes tratan de demostrar que algo puede funcionar fuera del capitalismo?
-Exactamente. Esa es nuestra elección ideológica cotidiana, expresada desde lo negativo. Porque los proyectos alternativos nacen para construir otra cosa, no sólo como reacción a algo que existe.
-Apuntaba a esto: Están cómodamente instalados en un sistema capitalista, con sus normas, lógica y leyes.
-Sí. La elección de vida no implica que no te veas permanentemente enfrentado a contradicciones, peleas o tensiones que redefinen tu práctica. Eso es bueno porque el movimiento es dinámico y vital. El objetivo es no perder la coherencia.
-¿Cómo se financian?
-Que no haya fines de lucro no implica que no debamos garantizar el funcionamiento del espacio. Hay algunas actividades que son rentadas (el bar, el auditorio, etc.) y eso ayuda. Se vende publicidad y se alquilan algunos espacios. Además, hay mucho trabajo voluntario.
-¿Qué porcentaje de espacios se alquilan?
-Más o menos un cuarenta por ciento son producciones independientes, aunque llevan la misma línea ideológica que el resto.
-¿Qué criterios tienen para elegir la programación?
-La nuestra es una radio de izquierda, en el sentido amplio, con una fuerte vocación por la cultura, la defensa de los derechos humanos, la política y la educación. Hay coproducciones vinculadas con el espacio social que funcionan desde hace muchos años. Así, hay programas de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, de H.I.J.O.S., sobre perspectivas de género, comunidades sexuales y educación. Los que pagan, que son los menos, presentan su propuesta; si encaja, queda. También tenemos mucha presencia en la calle: asambleas, fábricas tomadas o protestas.
-¿Y la música?
-Hay un perfil que incluye un amplio abanico de interpretes. La pregunta que hay que hacerse antes de poner un tema al aire es si a partir de esa canción se puede construir. Priorizamos la producción nacional, el rock, jazz, hip-hop, música electrónica y la música folclórica latinoamericana. La radio busca tener una propuesta musical que no esté marcada por las inclinaciones del mercado. Podemos poner grupos que suenan en otras radios, pero con otras canciones. No pasamos "música comercial". Acá no vas a escuchar a Mambrú o a Bandana no sólo porque ellos no necesitan nuestra difusión, sino porque no es la mirada que nos interesa contar del mundo.
-¿Escuchás radio?
-Mucho a esta, porque además de dirigirla, tiene programas que me gustan. Trato de oir algo de radio de afuera. Hay espacios muy interesantes en México, Uruguay, Chile y Europa, siempre hablando de proyectos similares al nuestro. Me interesa cómo cuentan el mundo. Ah, lógicamente radio cubana.
-Eso únicamente en cassette.
-Por supuesto.
-¿A pesar de que son radios del Estado?
-Bueno (sonríe) pero ahí en el estado están los "buenos".
-¿Y las comerciales de Buenos Aires?
-No. Porque no hay nada que me sorprenda y tengo poco tiempo. Para aplicar a la radio tomo más cosas del diseño gráfico y de la música. De hecho, la Tribu está diseñada desde el graffitti, el arte y el teatro callejero o de las ferias barriales.
-Para terminar. Hablás de "construir" y no de "resistir".
-Porque la resistencia debe ser ofensiva. Una de las líneas claves de nuestra editorial es desnaturalizar los procesos a través de los cuales se construye cierto consenso de garantía de continuidad del sistema. Uno se acostumbra al hambre o a la situación de los jubilados, y cree que debe ser así. Está encarnado. Esa es una de las cosas más eficaces que construyó el menemismo. Quieren que nos limitemos a sobrevivir. Y nos vamos resignando a replegar y resistir antes que a cosntruir. Este es un momento clave para romper ese paradigma y ver qué queremos para nuestra vida en el futuro.
-En el ´93 les tiraron una bomba Molotov.
-Eso nos dejó una huella y nos fortaleció. La gente se solidarizó y se comprometió a partir de eso. Aunque fue lamentable y quedó impune, nos ayudó.


Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora, Diario Crónica
Buenos Aires, Argentina
Diciembre de 2002

lunes, 16 de diciembre de 2002

Fernando Carnota: "Que te baleen te da chapa"


Da la sensación de que Fernando Carnota lucha sin éxito por conseguir un minuto de tiempo libre. Al finalizar su participación diaria en "Hoy por hoy" (junto a Néstor Ibarra por Mitre, AM 790, de lunes a viernes de 9,00 a 13,00) sale corriendo a los estudios del pasaje Discépolo donde los espera otro Ibarra, Anibal, para un reportaje. Al finalizar, nos atiende y luego tendrá una reunión de producción de "Unidos y Dominados", el nuevo programa de la noche del domingo de América junto a Juan Castro. Pide un café, trata de relajarse y se concentra en su participación en la radio: "Cuando lo reemplazo a Néstor me pongo el programa al hombro -afirma-. Pero si él está yo soy 'infantería'. Por mi característica de tratar de ser el más informado sobre un tema tengo que hacer punta, ir al frente e irritar al reporteado. Al ser el más joven del grupo mi personaje es el del irreverente y el que va al choque en las entrevistas. Me siento muy cómodo en esa postura".
-¿Ibarra te reprime o te estimula esa veta?
-El también "pega" lo suyo. Pero dicen que cuando uno es joven es incendiario y al envejecer se vuelve bombero (se ríe).
-En el '96 decías que la primicia no era una estrella en los medios.
-Hoy no estoy tan seguro. Cuando había menos recursos tecnológicos se libraban batallas por la primicia. Hoy es más difícil de conseguir. Cuando yo era movilero de radio lo que hace hoy Cronica TV, de transmitir los incidentes en vivo, era imposible de lograr. Recién tenías la lata a primera hora de la mañana. La tele nos sacó la exclusividad de transmitir en vivo desde el lugar de los hechos.
-Pero también la radio se vio beneficiada con estos adelantos. Hoy un celular y una bicicleta son un movil...
-Es así. Antes para hacerle una nota a un ministro lo tenías que seducir de tal modo que te prestara el teléfono de su oficina. Hoy si se hace el difícil le ponés el celular en la cara y tiene que salir hablando.
-¿Los medios tienen ideología?
-No. Existen personajes dentro de los medios que tratan de mantener la suya. No me parece que haya un medio decididamente de izquierda o derecha. Van definiendo perfiles. Por ejemplo el pequeño multimedios de Hadad se tira a la derecha y Página 12 es más progresista. Tal vez los dos son menos hipócritas en sus posturas que el resto. Pero tampoco me parece que existan medios que respondan a un partido político. Hay tantos grupos económicos que lo único que les interesa es ganar guita que les da lo mismo si se vuelcan a la izquierda o la derecha. Los empresarios se dieron cuenta de que la libertad de prensa es un buen negocio. Entonces...¡Good show!

El 3 de diciembre de 1990, mientras cubría el levantamiento carapintada, una bala le pasó cerca de la cabeza y recibió el impacto de las esquirlas. "Ese hecho me cambió la vida porque me sacó de la infantería de la calle y me llevó al estudio".
-¿Es decir que te dio "chapa"?
-La verdad es que lamentablemente ese tipo de cosas dan "chapa". Me tocó a mí pero le podría haber pasado a cualquiera ¿para qué lo voy a negar? Todavía hoy cada tanto me para alguno y me dice: "ah, vos sos el del balazo". Tampoco me hago el héroe. No la juego de defensor de la democracia que se jugó la vida por sus ideales. No. Te repito: la bala la "cabeceé" yo pero le pudo haber tocado a otro. No descubrí el "watergate" ni nada parecido. Aunque reconozco que toda situación límite te hace crecer. Sea laburando de periodista, bombero o verdulero. Porque si se te cae un cajón de manzanas en la cabeza y estuviste al borde de la muerte no volvés a ser el mismo. Es inevitable.
-Desde entonces tu situación cambió. Estás casado con Mercedes y tenés tres hijos (Catalina, Tomás y Manuela). ¿Medís la realidad de otra manera?
-Por supuesto que se piensa distinto. En aquella época que me balearon estaba a punto de conseguir los papeles para irme de corresponsal a la guerra del Golfo. No fui porque me tirotearon.
-¿Estabas buscando un balazo?
(Sonríe)-
Evidentemente. Por entonces estaba recién casado y sin hijos. Y cuando creí que me moría pensé: ¿"cómo le explico esto a Mercedes"? Algo absurdo, porque si estaba muerto no le iba a poder explicar nada. Cuando zafé me apuré por tener hijos, escribir el libro y plantar el arbolito antes de morirme "de nuevo". Me aceleró los tiempos.
-Sin embargo, elegiste como tema para tus libros meterte con gente peligrosa.
-Sí. De hecho cuando escribí sobre el Concejo Deliberante tuve que blindar las dos puertas de mi casa y tomar precauciones con mis hijos, que ya iban al jardín. Porque todos los días me hacían algún chiste.
-¿Las amenazas te templaron? Porque no se metían sólo con vos...
-Cuando se meten con los chicos es jodidísimo. Creo que por nada del mundo dejaría mi profesión. Pero mis hijos están más allá del mundo.
-¿Te vas haciendo bombero?
(Risas)-
Puede ser. Igualmente creo que si te quieren poner un bife lo hacen. No te van a amenazar para avisarte. Sigo investigando temas complicados como la policía, políticos, ñoquis o familiares. En definitiva le tocás el bolsillo a mucha gente y siempre alguna amenaza a la radio o a mi celular te llega. En mi casa ni los cuento.
-Pensando en el futuro. ¿Planificás tu carrera? Porque tal vez hoy sos una especie de Javier Portales que siempre está al lado del que encabeza.
-Me gusta la comparación porque Javier Portales es un fenómeno. Me conformaría con ser como él. Pero en algún momento me encantaría pasar a ser Olmedo. Aunque no planifico. Que sea cuando salga. Tengo 34 años, catorce de ellos en la radio. Desde hace siete mis amigos me piden que haga televisión. Pero si no te sentís listo todavía... hay que esperar que madure y llegue. Lo más importante es tener trabajo. Donde sea. Si hacés lo que te gusta, tanto mejor. Y si lo hacés en primer plano, mejor todavía.
-Estás en dos multimedios (América y Clarín). ¿Sentís que los tenés detrás?
-Me parece que nadie tiene el multimedios atrás. Es más bien al revés. Es obvio que primero se ve "Mitre" o "América" y después a mí. Si llamo a un tipo para una nota me pregunta "¿de Mitre?" Y... sí. La impronta de los medios es muy fuerte. Si no construís un personaje poderoso con peso específico propio, uno está en el medio y no es el medio el que llamó al personaje.


Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica - Buenos Aires
Diciembre 2002

miércoles, 4 de diciembre de 2002

Juan Alberto Badía: "Autarquía no significa independencia"


"Llega fin de año y es tiempo de balances y festejos", asegura con esa voz que es una marca registrada Juan Alberto Badía. El director de la OnceDiez (AM 1110, ex Municipal y De la Ciudad) y de la 2X4 (FM ) se acomoda en su asiento, toma un sorbito de café y se explaya: "Estamos muy contentos por la obtención del premio Ondas 2002 (por "Luces vivo... Buenos Aires") y el Martín Fierro (a Quique Pesoa). Además, las radios fueron seleccionadas por la BBC de Londres para ser incluida en su cadena latinoamericana y tener un link en su Home Page. También anoche, con la entrega de un cheque a Margarita Barrientos (del comedor Los Piletones), se concretó el plan publicitario solidario por el cual un porcentaje de la pauta comercial es destinado a entidades comunitarias".
-¿Cuáles eran las metas del 2002?
-Trabajé mucho en la transformación de la emisora de cara al futuro. No es justo que, por ser del estado, esté vinculada a lo gubernamental o al capricho del poder ejecutivo de turno. Eso no tiene nada que ver con el concepto de radio pública. Lo que buscamos es la autarquía a través de un proyecto de ley. Es imprescindible.
-Definí a la OnceDiez y a la 2X4.
-La 2X4 está cumpliendo su objetivo de ser una "radio embajadora". Sus contenidos son for export y también los disfruta el ciudadano de Buenos Aires que no tenía dónde escuchar tango. Por su parte, la AM debe ser pluralista e incorporar al vecino porque es el que la mantiene pagando sus impuestos.
-¿Cómo está la parte financiera?
-Me bajaron el presupuesto al igual que a las demás dependencias. Mi concepto siempre fue no cortar con la gente y no hubo despidos. Como no veo milagros, pienso que terminaré mi gestión el año que viene con las cuentas claras y un presupuesto exiguo.
-La antena sigue en Maschwitz y por eso la AM se escucha poco. ¿Qué se puede hacer?
-Tengo la ilusión intacta de traerla a la Capital. Hay una carpeta técnica metida en el Comfer, otra en la CNC y la Legislatura aprobó el translado. Ojalá sea en el 2003.
-¿Qué tan lejos están de la independencia económica?
-Autarquía no significa independencia. Es discutible pero la RAI, la BBC, TVE o la Deutsche Welle son subvencionadas por el estado y la gente está contenta porque no están obligadas a competir.
-Sí, pero esas emisoras están en Italia, Inglaterra, España y Alemania. Estados fuertes con otras prioridades y otra tradición en lo que hace a las partidas destinadas a cultura.
-Claro. Acá tampoco están garantizadas las partidas como no lo están para que haya gasa en los hospitales. Al contribuyente hay que garantizarle una radio pública. Estamos hablando de una ciudad como la de Buenos Aires...
-¿Cuál sería audiencia sin la limitación técnica de la AM?
-Totalmente diferente porque estaríamos en igualdad de condiciones. No seríamos primeros porque una radio pública debe prestarle atención a minorías que no encuentran su lugar en las comerciales. Es decir que debe ser exitosa pero con perfil bajo.
-Seguís sin micrófono.
-Dirijo la radio. Sería ilógico que me contrate a mí mismo.
-Ha pasado.
-También hubo quien se enriqueció en la función pública. Yo nunca lo haré.
-Se te criticó por dirigir la radio y tener programas en Canal 7.
-Sí, pero no coincide siempre lo que dicen de vos y lo que sos. Yo coproducía "Estudio País" y no gané ni un peso por ese programa. Casi hasta pierdo. Igual me criticaron pero los medios nunca dijeron que las nuevas autoridades del 7 me echaron.
-¿Te dijeron por qué?
-Sí. Por razones políticas. No me pongo en "perseguido" pero fue así.
-Vivís en Buenos Aires. ¿Qué opinás de la gestión de Ibarra?
-No puedo creer que sea tan respetuoso y me haya dado tanto respaldo y libertad. Esta debe ser la radio que más lo critica, algo inédito.
-Esto es como jefe. ¿Como intendente?
-Pienso en él cada vez que agarro el bache de la calle Washington, a dos cuadras de casa. Su gestión tuvo honduras poco notables. Creo que también debería ocuparse de lo que más se ve, como las calles o la limpieza. El fue poco demagógico y en algún punto se lo reprocho. Pero no quiero hablar demasiado porque no sé. Si en dos años apenas fui a dos reuniones de gabinete.
-Tenés una emisora en Pinamar.
-Sí, es la radio de mis sueños.
-¿Cómo viene la temporada?
-El invierno fue muy duro porque puse a tres familias a vivir de ella y no me puedo ocupar. La temporada ya es un boom. La comercialización de la radio es una incógnita porque no depende de la cantidad de turistas sino de la estrategia de las empresas. Parece que será buena pero no como para recuperarnos de dos años malos.
-¿Cómo solucionaste el tema de la incopatibilidad de puestos?
-Cuando me invitaron a conducir la radio de la ciudad aclaré que tenía la de Pinamar. Todos lo saben. "Si se puede -dije- acepto. Porque no la voy a vender ni deshacerme de eso. Además no es mi fuente de ingresos". Me contestaron que podía porque era una emisora menor, fuera del radio de competencia y la tenía de antes. Perfecto, adelante.
-Se te pegó también por conducir el debate de Gran Hermano.
-Porque es un reality show y es exitoso. Si fuera un fracaso nadie hablaría. A alguno no le suena Badía-Reality, aunque sea un laburo digno. El que me seguía de "Una buena idea", "Badía & Cia" o "Imagen de radio" no entiende qué hago ahí. Tampoco tiene por qué saber que aquellos programas hoy no tendrían aire y que vivo de mi trabajo. Por eso le agradezco a Gran Hermano.
-¿Aceptaste porque necesitabas el dinero, porque querías pantalla o por el desafío de llegar a otro público?
-Por todo eso junto. Hoy no es el momento para mis productos y no puedo llorar.
-¿Cómo te cayó la cámara oculta a Marcelo Corazza?
-Hoy los medios son "medios para..." Se los usa para conseguir poder o dinero pero los postulados de formar, informar y entretener fueron pisados adrede. Eso en medio de una sociedad está mal porque la mitad de la gente no tiene nada en lugar que hay de todo. Lo de Marcelo me dolió porque es un muy buen tipo pero no está preparado para sobrevivir en medio de esta ferocidad. Lo sé porque conviví unos días con él en Pinamar. El no tiene armas para salir a defenderse y pelear, como se pretendía. Se derrumbó y costó levantarlo.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires - Argentina
Diciembre de 2002

viernes, 29 de noviembre de 2002

Enrique Alejandro Mancini: "Si yo hubiese estado ligado a la gestión de Menem me habría aprovechado"


En 1951, Enrique Alejandro Mancini se sentaba por primera vez frente a los micrófonos del Servicio Radiofónico Internacional Argentino, germen del RAE. Más de medio siglo después sigue en el aire y, por primera vez "Personalmente" (lunes a viernes de 14 a 16) llega a Nacional, AM 870. "Cuando entré a la radio -recuerda- todo era estructurado y guionado y junto a Hugo Guerrero Martinheitz y Carlos Rodari renovamos el aire. Le sacamos la contractura de una manera apabullante".
-¿Qué cambió del programa por estar en Nacional?
-Por una cuestión de horario incorporé temas de interés para la mujer.
Me pone muy contento estar aquí porque es de gran penetración. Hacía una década que estaba en radios de bajo impacto como Colonia, la 990 y Libertad.
-¿Es empleado de la radio?
-No, estamos en coproducción. No nos pagan. Repartimos la publicidad en mitades, con un mercado en crisis.
-A pesar de haber sido afiliado radical, tuvo dificultades cuando ellos estuvieron en el poder.
-No hay peor cuña que la del mismo palo. Por eso, cuando hice alguna crítica se generaron situaciones incómodas. En radio Colonia denunciamos que una afiliada radical descubrió que alguien estaba cobrando un sueldo a nombre de ella por un trabajo inexistente. Esto fue cuando De la Rua estaba en el gobierno de la ciudad y dolió mucho porque era un capitoste radical que trabajaba en una quinta en Pilar. ¿Está claro?
-¿El haber sido compañero de banco de Carlos Menem en el primario lo dejó "pegado" ideológicamente?
-No te olvides que a mí me prohibió López Rega. Muy cómodo con los peronistas nunca estuve. No estoy politizado, aunque algunos sectores lo intenten. Alguien me politizó y pronto, en una carta abierta, voy a pedir que no lo hagan más.
-¿Entonces?
-Si yo hubiese estado ligado a la gestión de Menem hubiese aprovechado para hacerme nombrar agregado cultural, tal vez tendría una FM o hubiese sido un pasajero habitual del avión presidencial cada vez que se iba al exterior. Una vez, algún amigo de Menem me comentó, como al pasar, que se había ido a comprar zapatos a Italia. Yo siempre gasté y me compré los zapatos en Buenos Aires.
-Vuelvo al tema. ¿No es amigo de Menem?
-No lo voy a negar como hizo el apóstol Pedro con Jesús antes de que cantara el gallo. Menem fue mi compañero de escuela y mantuvimos una relación a través de los años. Y siempre habló en mis programas. Pero no tengo absolutamente nada que ver con él.
-Trabajó para ATC durante su gestión.
-Cuando estuve dirigiendo ATC, durante 15 meses, fue porque la Iglesia estaba cuestionando los programas periodísticos y mi nombramiento fue una salida elegante. Después me dijeron que había que hacerle la campaña a Suardi y yo lo metía en el programa de Mauro o el de Sofovich. Cuando me llamaron para hablar llevaba la renuncia en el bolsillo.
-También hizo un programa.
-El único fue el del Congreso, que era pluralista. Me sacaron cuando llegaron los radicales ("no cubría las expectativas", adujeron) y nunca me reemplazaron. Como no era empleado del canal tuve que hacer juicio por incumplimiento de contrato.
-¿Habló con el ex-ministro de cultura Darío Lopérfido?
-Nunca me recibió. Me mandaron a hablar con un señor voluminoso como Buda. Debía ser el hijo de Buda. Y me dijo: "...a usted no le vamos a dar trabajo porque representa al régimen peronista". Muy demodé, sobre todo en alguien que se dice progresista y sigue atado al presupuesto de la Nación.
-¿Y De la Rua?
-Su vocero, Ostuni, fue mi compañero en Mitre y, delante de Lopérfido, le comentó el tema. De la Rúa dijo que había que solucionarlo pero no pasó nada. El grupo Sushi se me oponía.
-¿Por qué?
-En parte porque fui uno de los impulsores de que los medios del estado los manejara el Congreso. Eso impediría que lo haga el Comité o la Unidad Básica. Como los chicos de Lopérfido y el hijo del presidente venían con la intención de manejar todo, yo molestaba. Fijate que las dos cámaras votaron por unanimidad la vuelta del programa y nunca se hizo. Sí están al aire los de la policía, el ejército y la Iglesia. Se ve que el Congreso no les gusta.
-¿Le interesa ser funcionario?
-No. Sólo me postulo para la dirección de la Radio y Televisión Argentina cuando se incluya a las radios y la televisión del Estado. Me avalan mis antecedentes de trabajo, por ser un académico de la comunicación y por tener una foja limpia.
-¿Nadie lo va a criticar?
-Sólo Lopérfido, pero supongo que seguirá viviendo en España.
-¿Por qué trabajó tanto en canales del estado?
-Porque el mío es un estilo para emisora oficial. Si estuviera a cargo pediría que mis periodistas no aparezcan en cámara en solerito. Deben ser impersonales porque lo importante es la noticia.
-No le gustaría el noticiero nudista ruso, me imagino.
-Acá podría ir por cable. Aunque si Moria está a la tarde...
-¿Por último, cómo se define políticamente?
-Soy un profundo nacionalista y fustigo el yugo aceptado de los imperialistas.


Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora, Diario Crónica
Buenos Aires, Argentina
Noviembre de 2002
Foto: La Voz del Interior.



MURIO EL LOCUTOR ENRIQUE MANCINI
10/07/2008 - crónica.com.ar

El locutor y conductor de radio y televisión Enrique Alejandro Mancini murió ayer a los 78 años y sus restos descansan en un cementerio privado de la localidad bonaerense de Escobar.

De una vasta trayectoria que se inició en 1951 bajo los micrófonos del Servicio Radiofónico Internacional Argentino conocido actualmente como Radiodifusión Argentina al Exterior.

Quedará en la historia al ser el primer locutor en nuestro país, junto con Juan Carlos Pascual, de la primera transmisión de la frecuencia modulada (FM) en 102.3.

Actualmente continuaba desplegando su talento en algunas emisoras.

Como dato anecdótico cabe señalar que Mancini fue compañero de Carlos Saúl Menem en la escuela primaria y durante su presidencia fue el director de Canal 7.

miércoles, 27 de noviembre de 2002

Daisy May Queen: "¡No me banco a los pseudointelectuales que critican a lo popular!".

En el verano, cuando hablamos con ella, Daisy May Queen todavía no tenía firmado el contrato con FM Hit (105.5), donde conduce "Los cuarenta principales" y ya es casi una marca registrada de esa emisora. Pero así como no se hizo problemas entonces, tampoco se los hace ahora, a pesar de que el país es muy diferente. "Ya estamos negociando la renovación de contrato para el año que viene. No hay inconvenientes con eso".
-Vos estás en la radio desde el comienzo. ¿Qué diferencia hay entre negociar con los españoles y los anteriores dueños?
-Ninguna, porque nunca hablo con ellos en persona sino a través de mi jefe directo y con él el trato es de viejos amigos. Básicamente el trato será el mismo que el de este año. Como van los tiempos no puedo pretender un sueldo maravilloso y hay que ponerse la camiseta más que nunca. Algo que no me cuesta nada.
-En menos de un año ¿qué cambió en la percepción de la radio?
-A los adolescentes les importa lo que pasa porque ellos ven cercenadas muchas de sus posibilidades. Hoy no es tan fácil estudiar, conseguir el primer trabajo ni que las puertas de una compañía se te abran. Muchos de mis oyentes emigraron y hoy recibo mails de Israel, España, Estados Unidos, México e Inglaterra de chicos que me escuchan por Internet.
-¿Y en lo musical?
-La gente no quiere que les tieren pálidas porque para eso están las AM. Ahí te informás y te deprimís. En la FM, aunque no somos una isla, no nos podemos dar ese lujo. Ese espíritu está en la música que elige el público. Fijate, en el puesto número uno está Mambrú, segundo viene Ricardo Arjona (ahora está divorciado, eso influye) y tercera, Thalía.
-¿Se te cortaron los viajes por la devaluación?
-Las invitaciones siguen igual que antes. Este año ya viajé a México para entrevistar a Thalía, a Madrid y New York con Bandana, a Barcelona con Chayanne y ahora me voy a Mayorca para reportear a Arjona. La radio en general no paga los viajes. Al revés, ahora lo que cambió es que tenemos corresponsales en Londres y New York. A la gente le gusta porque tiene la información al día.
-Sé que estás enojada con los críticos musicales.
-Sí, porque son despiadados con el pop argentino. ¿Leíste algunas críticas que le hiceron a Mambrú? Tienen un prejuicio enorme con el género. Hacé una lista de conjuntos que empezaron y terminaron su carrera con críticas muy desfavorables y hoy son intocables a nivel mundial. Desde Queen hasta Bon Jovi. Hoy tratá de encontrar a alguien que te hable mal de Freddie Mercury. Da la sensación de que para todo lo distinto, novedoso y popular estará la prensa para denostarlo.
-Definí tu furia.
-¡No me banco a los pseudointelectuales que critican a lo popular!
-¿A partir de la devaluación habrá una suerte de "compre argentino" musical?
-Absolutamente. Gracias a Dios en los últimos tres meses levantó un poco la venta de CDs. Y esto gracias a la movida que generaron Bandana y Mambrú. Creo que en la industria argentina del disco se hablará de un antes y un después de Popstars.
-¿Por qué?
-Porque va revolucionar el pop nacional, que hasta ahora siempre estuvo escondido detrás de alguna cortina. Virus se hacía cargo pero, por ejemplo, Soda Stereo tenía una historieta más glamorosa y rockera. Ahora se va a ir con el pop de frente y sin tapujos. Además, los programas sirvieron para que se viera que hay muchos talentos sin explotar. Este es el momento para lanzar solistas y grupos nuevos.
-¿Para consumo externo o exportar?
-Las dos. Hoy estuve viendo los rankings de España. Bandana vendió 25.000 copias. Mucho mejor que las Popstars de allá. Yo vi cómo los españoles se asombraban cuando las escuchaban cantar en vivo y a capella. Ahí caían rendidos porque no había grabación, fierros, filtros ni nada.
-¿Escuchás radio?
-De acá no. De afuera a morir. Ahora estoy muy atenta al nuevo formato digital que viene apañado por Radio Neederlands, pagada por el estado holandés.
-¿De qué se trata?
-Por ejemplo, con un transmisor muy chico vas a poder salir para toda América con una calidad de FM. Claro, el que escucha necesitará un receptor especial. Tendrás que comprar un aparatito nuevo que se adosará al equipo de audio. Es algo parecido a la onda corta pero con una calidad muy, muy superior. Todavía falta para que se pueda llevar en un walkman, pero es cuestión de tiempo.
-¿Esto está en período de prueba?
-Sí. Falta también cuál será la aceptación del público. Dependerá del precio y de lo que te ofrezcan con ese sistema. En Europa se están preparando para una revolución o para un fracaso estrepitoso, pero en todas las radios se toca el tema.
-¿Esto acá llegará...?
-Habrá que esperar un tiempito.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires, Argentina
noviembre de 2002

lunes, 25 de noviembre de 2002

Sara Diez: "Se preparan para modelar y terminan conduciendo programas en radio o TV"

Tal vez sea más conocida por acompañar a Julio Maharbiz en "Argentinísima" (Belgrano, AM 950, lunes a viernes de 10 a 13), pero Sara Diez, locutora nacional y arquitecta latente, tiene vuelo y programa propio. "El programa busca acompañar a los oyentes en cuestiones de salud, haciendo hincapié en la prevención, con una onda muy positiva y buena música latina".La referencia es para su "Salud Diez", que va los sábados de 13 a 15 por la misma radio.
-¿En qué marco?
-Hoy por hoy, todo lo que tiene que ver con la atención médica está colapsado. Por lo tanto, buscamos desde la radio llenar un poco los huecos que el sistema de salud va dejando. No desde el punto de vista solidario (aunque eso no faltará) sino desde el contacto con los profesionales, tanto en el piso como por vía telefónica.
-¿El tono es el de un programa de divulgación?
-Claro. Se busca un lenguaje claro, sencillo y simple, que esté al alcance de toda la gente. De hecho, debo estar muy atenta a si se entiende bien lo que se está diciendo porque soy el nexo entre el profesional y el oyente.
-¿Cuáles son los temas?
-En estos primeros programas hablamos desde una vacuna contra el Sida hasta un aceite que reduce el nivel de colesterol, pasando por la hipertensión, las lesiones de los deportistas y las bondades de la actividad física o la acupuntura. También hablamos con funcionarios y médicos sobre la cuestión de los medicamentos genéricos y de desnutrición. Se trata de abarcar todo lo que hace a la vida misma.
-Ante el colapso del sistema de salud que mencionaste. ¿Programas como el tuyo tienen una responsabilidad social mayor?
-Por supuesto. Tengo claro que la gente va a demandar. Y si la radio en general, y el programa en particular, pueden ayudar a generar los contactos que cubran una necesidad de este tipo, bienvenido sea. Si no es así, pido disculpas porque no sé qué tipo de respuesta hallaré en las autoridades. Sí me comprometo a hacerlos dar la cara y, si los laboratorios acompañan, a organizar un banco de medicamentos para aquellos que no pueden comprarlos.
-¿Tendrás contacto directo con la audiencia?
-Sí. Habrá preguntas al profesional que esté en el piso.
-Paso a tu profesión: ¿Los locutores tienden a volcarse cada vez más al periodismo?
-Eso nos pasa a los que queremos transmitir cosas, más allá de colocar el tono de tu voz para hacer un buen aviso comercial o un institucional. Por eso le doy las gracias a Julio Maharbiz por haberme dado la oportunidad de expresame en su emisora.
-¿El fenómeno se da sólo por una inquietud profesional o por una necesidad económica?
-Un poco de las dos. En mi caso, lo que busco es proyectarme y tener un poco más de protagonismo. Yo destaco la función de muchos locutores y locutoras. No así a la gente que se dedica a esto sin haber estudiado. Esa es una crítica permanente que hago. Y lamento no tener más aire para poder seguir renegando contra aquellos que se prepararon para modelar, actuar o cualquier otra cosa y terminan conduciendo programas de televisión o de radio.
-¿Quién es el culpable?
-Hay muchos. Empezando por las autoridades máximas, con el COMFER a la cabeza. Porque no hacen absolutamente nada y lo digo con conocimiento de causa. Fijate que tiran publicidades al aire, cualquiera dice cualquier cosa sobre cualquier tema y el único castigo son unas multas que son teóricas por impracticables o incobrables. Es un tema muy largo.
-¿Tenés algun colega como referente?
-No tengo. Desde que estudié en el ISSER. Me gustan todos y ninguno. No admiro ni imito a nadie de los medios. De cada uno puedo extractar una parte porque simpre dicen algo que me agrada pero al otro día muestran otra cara. Como no los conozco como personas, prefiero ni hablar de ellos. Puede pasar que hacen una buena obra y por atrás son mala gente.
-¿Escuchás radio?
-Sí, sobre todo las radios que pasan música. Me gusta la de Tinelli, Algo de Aspen y GEN y en AM, cuando quiero enterarme de lo que pasa y no tengo tiempo para leer el diario, pongo Belgrano y a veces algo de América o Del Plata. Pero no me caso con ningún periodista ni espacio en particular.
-Hiciste algo de TV por cable.
-Sí, pero en mi faceta de arquitecta. Hacía un programa de countries.
-"Mataste" la fantasía del oyente que no te conoce la cara.
-Gracias a Dios, mucha gente me ubica por ese programa y otros, y me hacen comentarios generosos. Y a veces se aparece algún oyente con un ramo de jazmines.
-Se acabó el misterio. Ahora las radios hacen su publicidad con la cara del locutor.
-Me encanta. Porque la magia no se pierde por más que se conozca el rostro. Me parece más honesto. A mí me gusta exponerme. No es ni mejor ni peor, es diferente.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica (versión sin editar)
Buenos Aires - Argentina
Noviembre de 2002

viernes, 25 de octubre de 2002

Hugo Guerrero Martinheitz: "Soy capaz hasta de trabajar gratis en una radio trucha."


Verdadero prócer de la radio, Hugo Guerrero Martinheitz dio un vuelco a su vida en poco tiempo. "Hace algo más de un año y medio estaba desocupado y ahora casi no tengo un minuto de tiempo libre", confiesa. Hoy es el dueño de las tardes de domingo en Radio 10 (AM 710, "Reencuentro", de 15 a 18) y de las de la semana en Belgrano (AM 950, "El show del Guerrero", lunes a viernes de 14 a 18) y sentencia: "Fue gracias a mi audacia".
-¿Por qué?
-Acababa de salir de una operación de cáncer y la producción del programa de Chiche Gelblung me había llamado para una entrevista telefónica. Les dije que no los podía atender en ese momento, pero que podía visitar la radio, y aceptaron encantados. Una vez allí, Chiche no me creyó que no tenía dinero ni trabajo. Está claro que la gente no recuerda la cantidad de veces que me levantaron el programa y que tengo tres hijos. La participación en Edición Chiche me abrió la puerta porque, una vez estabilizado, me acerqué al señor Hadad (que comanda la emisora) y le pedí hacer un programa propio. Así fue. Después me ofrecieron hacer locución en "El día que..." por Canal 9, pero todavía ni tiene fecha de salida al aire.
-¿Cómo llega a Belgrano?
-Del mismo modo. Cuando me enteré que asumían los nuevos dueños me presenté ante el señor Maharbiz y me ofrecí. De inmediato me contrató.
-¿Qué diferencias encuentra entre una y otra emisora?
-Sobre todo, la enormidad de oyentes que la 10 tiene en todo el país y en el exterior (vía Internet). Belgrano ofrece el desafío de volver a tener el esplendor de otra época (allí triunfó con el inolvidable "Show del minuto" en los ´60). Es difícil pero una linda tarea para encarar. Si Radio 10 me echa (su contrato termina hoy) lo voy a sentir mucho porque amo a mi trabajo. Soy capaz hasta de trabajar gratis en una radio trucha.
-¿Esta vez guardará dinero?
-Si no tengo...
-Estuvo a punto de ser el locutor de Pulsaciones.
-Sí. Lo llamé también a Adrián Suar para ofrecerme, me probaron y no tuve la habilidad necesaria para hacerlo. Me pagaron los tres capítulos cero que grabamos y me dijeron que no quedaría.
-Me cuesta creer que haya fallado en lo técnico. ¿Fue por una cuestión de estilo?
-Creo que sí. Hay modas y tal vez yo no encaje ahora. Llegará el momento en que se vuelva a requerir escuchar al locutor.
-Ahora se exige velocidad.
-Sí, es una lástima que los argentinos, con tanto talento disperso, sólo nos dediquemos a copiar lo que otro hace con éxito. ¿Por qué le damos la razón a los uruguayos en esto de que somos todos ladrones y lo manifestamos a través de la pantalla o el micrófono? Ahora estoy hablando a una velocidad y tú puedes seguirme porque me prestas atención. En la radio esto no siempre pasa con el oyente. En TV todos gritan a la vez y no puedes escuchar a nadie.
-¿No hay lugar para la pausa, la reflexión o la poesía entonces?
-Así parece. No hay tempo. El ritmo y la velocidad son aceleradas. Los medios han caído en manos de pseudoproductores que aprenden el ABC traído por gente de afuera y lo ponen al aire sin más. No advierten que hace falta darle personalidad a un programa para que triunfe. Todos los animadores son iguales. Por ejemplo, es evidente que a Julián Weich lo pusieron a ver tapes de Pepe Biondi.
-El dice que es admirador y sólo lo homenajea.
-Puedes copiar la impronta de Frank Sinatra al cantar pero no tratar de ser igual. Agénciate a su público pero ten en cuenta que si no eres tú mismo lo perderás. Aquí se saltean la última parte. Todos son iguales. Es como cuando les da por mostrar trastes. Ahora se les fue esa necesidad a todos juntos.
-¿Este ritmo alocado surge de los imitadores de Marcelo Tinelli?
-Una mujer me dijo: El éxito de Tinelli es que usa el mismo humor que teníamos en el secundario. Claro, esa mujer ahora tiene 40 años y hay una nueva generación que se ríe de otras cosas y ya no quiere a Marcelo. Pero él sigue en la misma y no se resigna a dejar de ser el número uno a pesar de su jerarquía. Debería hacer pequeños cambios para que la gente acepte al nuevo hombre que ahora es Tinelli: maduro y millonario.
-Las nuevas generaciones no incluyen a hombres de radio como usted, Larrea, Carrizo. Gente que maneja desde el micrófono a la consola y pueden salir al aire solos. ¿Hoy se privilegia saber márketing?
-Sin dudas. Hay que aceptar el cambio de milenio. Estos cambios incluyen nuevas profesiones. Ser locutor era una novedad a comienzos del Siglo XX. Hoy los jóvenes llegan con una velocidad cibernética pero deben aceptar que serán superados por los niños de siete años en poco tiempo porque son más rápidos (remata con su risa característica). Esto es difícil de asimilar pero es ley de vida. Del mismo modo que desaparecieron los escribas, los carpinteros o los carreros. Lo mismo pasa con aquellos hombres de radio. Pero a mí me gusta lo que pasa con la juventud y su velocidad. Porque cuando ellos crezcan, a partir del autodidactismo, estarán en condiciones de brindar una radio como la que merece la inteligencia de los argentinos.


Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica - Buenos Aires
Octubre de 2002


lunes 12 de febrero de 2001
Hugo Guerrero Martinheitz: "Quedó el fantasma de soy conflictivo"

miércoles, 18 de septiembre de 2002

Enrique Prosen: "Mega se agotó el primer año"




Setiembre de 2002 - Quique Prosen, gerente de CIE Rock & Pop habla de todo.


No suele dar reportajes Enrique Prosen y debe ser porque es un hombre muy ocupado. No es para menos, está a cargo de la dirección artística y operativa de las FM Aspen, Rock & Pop (R & P) y La Metro, y de las AM Del Plata y América.
-¿Cómo se manejan seis radios?

-No tienen targets muy diferentes. La más impuesta es Rock & Pop, que está por cumplir 18 años en el mercado y apareció porque Daniel Grimbank quería una radio en la que sonaran los Rolling Stones, John Lennon y los Ramones. Por eso, cuando asumí la conducción de las demás, la idea era no joderla. Pero a su vez, había que cuidarle las espaldas.
-¿Cómo?
-Evitando que apareciera otra radio en el segmento en el segmento pop que la R & P había dejado de lado, porque a los que la hacemos nos gusta más el rock and roll. En su momento el rock creció y el pop perdió protagonismo a nivel mundial. Además, surgieron otras propuestas pop. La diferencia la dan los contenidos, las voces. Puede haber fórmulas como los Top 40, Luis Miguel o la canción anglo del momento. Son así, en contenidos no tenemos competencia. Entonces armamos La Metro, que apunta a los contenidos por la mañana y la tarde, y a la noche, a la música electrónica. Porque la única competencia que teníamos ahí era la Energy pero sabíamos que se caía a pedazos.
-Se logró con Metro lo que no se pudo con Sónica hace unos años.
-Porque aquel fue un proyecto mal encarado. Pero esa es la estrategia. Si tengo una cadena de supermercados no voy a abrir uno al lado del que más factura. Por eso siempre pensamos: "¿Cómo afecta este nuevo emprendimiento a R & P?" Tal vez una radio latina no toca en lo artístico pero sí en lo comercial. No hacemos estudios ni nada parecido, nos manejamos por instinto.
-¿Por qué falló Sónica?
-Tenía mal sonido y lo que buscábamos era comprar la frecuencia. Se logró y nos encontramos con Splendid que estaba Mauro Viale a la mañana y a la noche había unos umbanda que hasta mataban gallinas. El 11 de noviembre 1996, de un día para otro, nos echaron a patadas de la 106.3, nos mudamos, y terminó siendo una bendición en lo comercial (no compartíamos) y en la audiencia.
-¿Por qué terminó todo tan mal con la gente del 106.3 (Radiodifusora de Bs As)?
-Nos queríamos ir bien. Cuando arrancamos teníamos el slogan "Rock and Pop en la extrema derecha". Entonces ese año anunciamos "Nos hartamos de la la extrema derecha", sin hablar del dial. Eso les cayo mal y al otro día había un escribano en la puerta y no lo dejaban entrar a Pergolini a hacer su programa. Al final entró pero terminó todo mal. Resultado: hubo que poner en condiciones la 95.9, en vez de en 50 días, en 5.
-¿Cómo era la relación comercial?
-Los socios éramos Grinbank, yo y otros dos. Pusimos una guita y después se pagó sola. Al final de esa historia vinieron los mexicanos del CIE y compraron. Nosotros amortizamos la inversión en dos años, los mexicanos, después de la devaluación no la recuperan más.
-¿Cómo está Aspen sin Millenium enfrente?
-No creció, aunque algún anunciante se arrimó. En su segmento están Mega, más popular y Gen, que es intermedia. Aspen apunta al nivel socioeconómico más alto.
-¿Qué te parece La Mega?
-Estuvo bien armada. Pero la fórmula se agotó el primer año. Lo digo como oyente. Mi mujer la escuchaba y a los tres meses estaba harta de que le programen "Puerto Pollensa" ocho veces por día. En Aspen nos cuidamos de eso. Porque si te pongo un tema de Supertramp te hace acordar de un verano, una novia o una edad. Pero tres veces en un día te hincha las pelotas.
-Mega sigue primera.
-Según Ibope sí, según la calle no. Cuando salió no había lugar donde entraras que no se escuchara. Hoy eso no pasa. No descreo de Ibope pero una empresa que hace mediciones y cada tres meses cambia la metodología...
-¿Qué se escucha en la calle?
-No hay superioridad de una FM, salvo a la mañana que todos escuchan a Mario. Sí se escucha La Diez en todos lados.
-Los targets económicos son similares en tus radios ¿y la ideología?
-No estamos casados con nadie. Jamás bajamos línea.
-¿Los políticos ofrecen dinero?
-Todo el tiempo. Te ponen una pauta y te preguntan qué apoyo les podés dar. Nada, les daré el mismo que a Quilmes o Coca Cola de acuerdo a lo que inviertan. Se los trata como a una marca.
-Pero con una bebida no quedás "pegado".
-De acuerdo. Nunca voy a lograr que Mario hable bien de Rodriguez Saa, por ejemplo. Sí se puede negociar un reportaje como se hace con Divididos cuando saca un disco y la compañía pauta en la radio. Acá no se condiciona a nadie ni se les impone nada. Te digo más, si llegara a poner muchísima plata podrás lograr que nadie hable mal. Porque los clientes hay que cuidarlos porque te dan de morfar. Pero ni en pedo le voy a pedir a un conductor mío que hable bien de un anunciante.
-¿Tienen coproducciones?
-Dos: Ari Paluch en la Metro y Julio Lagos en Aspen. El resto son empleados.
-¿Quién tiene el cachet más alto?
-Mario, sin dudas. No digo cifras porque no corresponde.
-¿No es más socio?
-Es empleado de la radio y tiene contrato por un año más, como la mayoría de las figuras de nuestras radios. Mario fue socio cuando, en la hiper de Alfonsín, Grinbank se hartó y no puso más plata. El 11 de setiembre del 89 hubo que levantar todos los programas y Mario se quedó, casi gratis, a poner el hombro. Vino Menem, la cosa mejoró para marzo y rearmamos la programación. Grimbank, en agradecimiento porque la mantuvimos a flote gratis, nos dio el 33 por ciento. De ahí le dimos el 8 por ciento a Mario y a Bobby Flores. Cuando vendimos, se llevaron su parte de la guita.
-¿Cómo quedó la relación con Grinbank?
-En lo personal, excelente. Sigue siendo mi amigo. A nivel laburo, con el grupo hubo acusaciones cruzadas. Daniel les tiró mierda a los mexicanos pero no se pudo probar nada y hoy no está prohibido en ninguna de las radios. De hecho, habla de independiente con Matías Martin al aire y en pleno despelote habló con Roman Lejtman. Nunca le prohibimos nada a nadie. Llamaron los del CIE para putearme y les dije: "Yo no le niego un entrevistado a Lejtman. Echenme o llamenlo ustedes a Román y me voy igual". El pluralismo lo mantenemos como sea.
-El COMFER los tiene alquilados, ¿no?
-Bueno... también nos la buscamos. Si tenés a Peña o a Vernaci, que juegan con los límites, estás en la cuerda floja. El COMFER nos puede tener alquilados pero nosotros compramos todos los números de la rifa.
-¿Afecta en lo económico?
-Mucho.
-¿No los retás?
-Por supuesto. Y por contrato ellos se hacen cargo de las multas. Pero si les quieren cobrar 50.000 pesos por decir "culo" no lo pueden pagar ni laburando gratis dos años, y con Peña hay una multa todas las semanas. Se patean para adelante y después se negocia por un descuento y publicidad oficial. Menem te apretaba con multas inpagables porque quería la publicidad. Con Gustavo López y De la Rua te multaban tres lucas y te las cobraban. Así sí se las puedo descontar a los conductores.
-¿Qué pasa que no salen referentes de 20 años?
-No hay. Los últimos son Andy o Matías que pasan los 30. Nuestro karma es no saber qué pasará cuando se retiren Mario o Lalo, que tiene 50 pirulos y cada vez está más cómodo en AM. Ellos en el futuro serán los Larrea o los Carrizo. Pero si pongo gente nueva al lado de Mir o Vernaci los mato, porque no tienen "chapa".
-¿Quiénes te faltan en la radio?
-Gonzalo Bonadeo y Nelson Castro.
-¿González Oro, Néstor Ibarra?
-No me gustan.
-¿Qué pasó con Dolina?
-Continental "durmió. Le ofrecimos más plata y se vino pero no nos sirvió porque ellos pusieron repeticiones y tienen más potencia. Rescindimos el contrato porque nos quedamos sin guita, aunque tenía un año más de contrato.

Gustavo Masutti Llach
Diario Crónica Revista Ahora
Buenos Aires
Setiembre de 2002

martes, 27 de agosto de 2002

La Folk, FM 92.3 y la RTL (Radio Tropical Latina)

"Montar una radio no era un negocio cuando arrancamos y tampoco lo es ahora. Por eso definimos lo nuestro como una empresa familiar". La referencia de Oscar Costabello es para la Folk, FM 92.3 y la RTL (Radio Tropical Latina), FM 107.3. La excusa para el encuentro es el tercer aniversario de la Folk, "La más argentina", una emisora que transmite 24 horas de folclore nacional. "Soy cordobés, aunque vivo hace 27 años en Buenos Aires, y siempre soñé con escuchar una radio como la Folk", asegura.
-¿Qué diferencia tiene con las otras emisoras de folclore?
-El target. Nacional, La Folclórica son radios en las que el folclore está más jerarquizado y se lo encara casi desde lo antropológico. El nuestro es un perfil más popular, más "festivalero". Le sacamos el moño a la música. La idea es que tenga el calor de la gente y los artistas en un fogón o en un festival, pero por radio.
-Hay diferencias en la programación musical, entonces.
-Sí, acá suenan todos porque no buscamos "lo cultural" sino entretener a la gente. Se escuchan los que están y los que no están. No porque venga una discográfica y ponga una pauta (que lo hace) sólo ponemos su música.
-¿Quiénes son los artistas más pedidos?
-Por arriba de todos, el Chaqueño Palavecino. Después Soledad, Raly Barrionuevo y Nocheros. Al menos en nuestra radio.
-¿Cuánto cayó la publicidad?
-Hoy es la mitad del año pasado. Cubrimos los costos, que aumentaron, haciendo festivales. Los artistas nos apoyan porque la radio los apoyó primero. De hecho, no hay cantante folclórico que no haya pasado por acá en persona.
-¿Sigue la caída de los anunciantes?
-Hay un horizonte más claro que el de hace tres meses. Dejó de caer la pauta y algunos ya pidieron presupuesto. Algunos empresarios contrataron espacios y hay publicidades nuevas. Eso no quita que la recesión sea feroz.
-¿Cómo es la popularidad del folclore en Buenos Aires después del "boom" de hace unos años?
-Activa. Pero siempre basada en el folclore interpretado por jóvenes. Hay muchos artistas nuevos que tienen el problema de que no pueden actuar en Buenos Aires porque acá no hay grandes festivales y se ven reducidos a equeños ámbitos.
-¿Por qué no hay un festival de Buenos Aires?
-A nadie se le ocurrió. Pensar que cada pueblito de Córdoba y Santiago tienen uno y son multitudinarios... Lo cierto es que también los costos son grandes.
-Mucha gente viaja de la Capital para ver Cosquín o Jesús María. Se podría adivinar un piso de público amplio.
-Sí. Pero estás limitado en cuanto a los artistas de más convocatoria. Si querés tener arriba del escenario a Nocheros, Luciano Pereyra o Soledad, no podés.
-¿Por qué?
-Ellos prefieren hacer un show solos en Buenos Aires aunque les ofrezcas un dineral para compartir un espectáculo con otros artistas. Así llenan Ferro, el Luna o Vélez.
-Pero en el interior sí comparten cartel.
-No es un problema de cartel sino económico. Ellos no te van entregar el show si lo pueden hacer por su cuenta y no repartir. Esto conspira contra la gente que quiere ver varios artistas juntos sin empacharse de uno solo. Con todo, en el Interior, sólo Cosquín, Jesús María o Villa María convoca tantas figuras. Y salvo Jesús María, los otros dos dan pérdida.
-Esto limita la aparición de nuevos valores, que salen a "telonear" a los consagrados y se dan a conocer.
-En realidad, ojalá el problema fuera sólo ese. Las discográficas hoy no tienen un peso para apostar porque nadie compra un CD. En relación con el año pasado, la caída de la venta de discos es de un ochenta por ciento. Las empresas tienen talentos para desarrollar pero no lo hacen porque es muy caro. Apuestan poco y a lo seguro. Por si fuera poco, tenés el mercado pirata, que destroza las pocas ganancias que pueden aparecer, con precios bajísimos.
-¿Qué me puede decir de la RTL?
-Opera con locutores profesionales, igual que la Folk. Es netamente popular y activa, porque los oyentes tienen una gran participación. Eso la distinguió de su competencia. Y en la RTL entra más dinero que en la Folk.
-¿Tienen mediciones de audiencia?
-No nos miden porque somos radios "alternativas". Figuramos dentro del rubro "otras", que mide mucho más del doble que la que va primera. Sabemos que nos va bien por la cantidad de llamados y testeos propios.
-¿Esto es porque no tienen licencia?
-Claro, trabajamos con un PPP (permiso provisorio precario), lo que nos hace legales. Lo tenemos desde 1989. Desde entonces que no se define nada porque la ley de radiodifusión no permite otorgar nuevas licencias en zonas de conflicto como Capital y Gran Buenos Aires. Ojalá que estas autoridades del COMFER resuelvan el tema antes de irse y no se sumen a la larga lista de predecesores.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora, Diario Crónica
Buenos Aires, Argentina
Agosto de 2002

domingo, 25 de agosto de 2002

Any Ventura: "Me gusta lo que escribía hace veinte años (en 1982)"





No me llevé bien con esta mujer. Ante la pregunta de si en radio Mitre estaban atrasados con los sueldos me contestó qué haría yo si ella me preguntara eso a mí al aire con respecto a Crónica. Como le contesté que estaba a su disposición cuando quisiera, que le contaría lo atrasados que estábamos, me dijo: "Pero yo no lo haría, porque soy amiga del Gallego (Garcia, Hector Ricardo, alias el dueño del lugar donde trabajo) y hablo con él casi todos los días". No me dejaron publicar nada de eso, por supuesto, aunque guardé el cassette. Si ella no fuera periodista, diría que me intentó apretar. Por eso le pregunté veladamente si estaba orgullosa de lo que escribía en Gente durante el Proceso y la respuesta está ahí abajo.



"El programa no es un magazine ni lo quiere ser, es totalmente distinto a todo". Así califica la periodista multimedia Any Ventura a su criatura radial "Primera tarde" (Mitre, AM 790, lunes a viernes de 13 a 15). Y amplía: "Lo novedoso es que es el único programa que toca un sólo tema por emisión. Además, los oyentes se incorporan casi como columnistas, opinando sobre esa consigna única".
-¿Qué pasa si surge una noticia?
-No estamos presionados por el "último momento" porque de eso se ocupa el informativo. Pero si pasa algo serio damos vuelta el programa. Somos periodistas, no tenemos una frutería. Es un desafío lindo porque es un horario difícil.
-¿Por qué?
-Porque empezamos a competir con la TV.
-¿Competís con la tele?
-Bueno, en realidad la carrera es contra una radio. Lo cierto es que soy mi mayor competidora. A mí me tiene que gustar lo que hago.
-¿Escuchás la competencia?
-Todo. A Niembro y a "Buenos muchachos", que me gusta.
-¿Cómo les va en audiencia?
-Bien, las últimas mediciones nos pusieron por encima de Niembro. Vamos segundos de la Diez.
-¿Qué le falta a Mitre para retomar el liderazgo?
-Tiempo. Los medios tienen oleadas. Viene esa onda de ser los primeros y todo lo que programás, luce. Un poco lo que pasa con Suar en canal 13, que está en la buena racha.
-¿No pasó mucho tiempo para hablar de racha en radio?
-No sé qué decirte. Nadie es eternamente primero. Yo llegué hace poco, venía de Rivadavia, otra radio acostumbrada a liderar, pero que se desbarrancó. Con todo, noto la enorme diferencia de repercusión de lo que decís en Mitre. Enseguida me llaman los jefes de prensa de los políticos para preguntarme: "¿Qué dijiste?"
-¿Hay características de los oyentes según la radio?
-Sí. La primera tanda de oyentes de Mitre odia a Menem y lo dice ni bien se abren los micrófonos. Son antiperonistas y defienden a Zamora y Lilita Carrió. La segunda, puede llegar a defender a Menem. Así como en la Diez los oyentes que salen al aire son menos "antimenem"
acá son más "progres" y buenos para conseguir avisos porque son "ABC1". También pasa en todos lados que les cuesta estar en contra del conductor. Hay una predisposición a decirle "...sos divino".
-¿En qué punto de tu carrera estás?
-Coincide con la de mi vida: Más tranquila. Mi trabajo es importante y de eso vivo pero no me expongo al fracaso. No voy a ser nunca una estrella como Susana Giménez. Me encantaría ser como Oriana Fallace con el glamour de "Su". Soy lo que soy y me gusta. Porque los colegas me conocen. No seré el 10 de Boca, pero puedo estar en el banco de suplentes de la selección.
-¿Lo lamentás?
-Al contrario. A diferencia de Oriana, tengo hijos y puedo comer afuera sin que sea una pesadilla como le pasa a Susana. Dejás muchísimo de tu carrera por la familia. Me perdí grandes viajes por tener tres bebes. Tampoco podía cubrir notas de noche. Para colmo me separé joven. Cuando crecieron, se me hizo más fácil.
-¿No te agrega "humanidad" esa opción?
-Ahora me doy cuenta de eso.
-¿Por qué dejaste "Yo amo a la TV?
-Porque entre mi programa de cable, el libro que estoy escribiendo y la radio, para el viernes no me daba más el cuero.
-¿Cortaste lo que menos satisfacción te daba?
-Corté con lo que tenía que cortar. Los otros proyectos son míos y con "Yo amo..." no sólo no tenía contrato sino que ya les había advertido que esto me podía pasar. Aunque asusta dejar un trabajo.
-¿Quedó la puerta abierta?
-Todas. Carlitos Rottemberg es un amigo maravilloso, Blanc confió en mí y me dio una oportunidad en un medio en que nadie lo hace y Lafauci es entrañable, por nombrar a los antiguos. Pero no me daba más el tiempo. Además soy una señora abuela que tiene un novio. Muchos años cuidé bebes, ahora siento que es el momento de "tirar la chancleta". No puedo trabajar 24 horas por día. Tampoco tengo 20 años, tengo que cuidar los afectos.
-¿Qué te dejó "El Martillo"?
-Estaba bueno y nos fue bárbaro. No siguió porque lo de América se fue todo. Además era difícil convencer a alguien de que vaya a un programa como ese, que tenía a diez tipos y dos conductores pegándole. No se puede controlar, sí negociar con el invitado.
-¿A qué periodistas admirás?
-Joaquín Morales Solá y a Andrews, que hace las editoriales de Noticias.
-Dos personas de gráfica.
-Sí, los periodistas de verdad salen de ahí.
-¿Te sentís identificada?
-Vengo de la gráfica, y sé que lo más grande es lo que queda escrito. Es sagrado.
-¿Releés lo que escribías hace veinte años?
-Sí, porque tengo todo guardado y me sirve como archivo para nuevas entrevistas a los mismos personajes de entonces.
-¿Y qué te produce?
-Me gusta. Tenía un toque, un tono diferente. Lo mejor que puedo decir de mí es que no soy obvia.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires - Argentina
Agosto de 2002

martes, 20 de agosto de 2002

Samuel “Chiche” Gelblung: "Hoy se pide más realidad y menos boludeo"



El creador y conductor de “Memoria”, Samuel “Chiche” Gelblung, caminó sonriente hacia al estrado y, feliz, tomó el premio al “mejor programa de interés general en radio” por “Edición Chiche” (lunes a viernes de 18 a 20.30 por Radio 10, AM 710). Más tranquilo, desde su despacho de producción en el canal de la calle Dorrego explica el motivo de su emoción: “Si bien tuve algunas nominaciones, es mi primer Martín Fierro, en radio o televisión”.
-¿A qué lo atribuye, trayectoria, el programa en sí, o se compensa la ausencia del de televisión premiando al de radio?
-Es probable que esto último sea lo más razonable. Independientemente de eso creo que “Edición Chiche” se lo merecía desde hace rato. En fin, son valoraciones extrañas que hacen los colegas, aunque no deja de ser gratificante. No importa cuándo llega.
-El programa de radio tiene más “respiro” que “Memoria”, ¿No?
-Porque es más largo. En dos horas y media podés manejar los climas, subir y bajar. Si en la tele tuviera un maratón diario, podría meter el humor, la reflexión y la parte seria. Además el medio te permite cuestiones que la TV no.
-¿Por ejemplo?
-Lo que tiene que ver con el despliegue personal. La TV tiene ritmos y exigencias diferentes. En radio, la única imagen es la voz. Es artesanal. La tele modifica la categoría del mensaje porque tiene otro nivel técnico.
-Hace un par de años usted me decía: "... si se pone de un lado la realidad del país y del otro un culo, la gente mira el culo".
-La realidad social argentina cambió. Eso valía hace dos años, cuando todo era más laxo. Hoy la realidad no te permite mostrar culos. Si lo hacés, la gente se va. Nosotros tenemos la flexibilidad necesaria como para acompañar los deseos del público. Hay cosas que no podemos hacer porque el público las rechazaría. Porque se pide más realidad y menos boludeo. Hay que respetar eso. Se busca más compromiso. En “Memoria” instalamos el tema de los cartoneros, por ejemplo. Y ahora es muy popular ese tema.
-¿Y cómo reacciona cuando, con otras palabras, Clarín lo tilda de “amarillo”?
-No le doy pelota. Porque por lo mismo que dijeron que era malo, reconocieron que era bueno. Básicamente hay prejuicios por un lado, cierta ignorancia por otro y una suerte de lugar común: Si lo hace otro está bien, si lo hace Chiche está mal. Son precios a pagar por ser diferente. No me quita el sueño. Tampoco polemizo con mis colegas.
-¿Aquella acusación sirve para todo el periodismo, incluido el propio grupo Clarín?
-Todo el periodismo está en la misma: Buscan impacto.
-¿Tiene que ver con sacudir a una sociedad apática?
-También con que para producir el mismo impacto de hace dos años hay que trabajar el doble. Además hay mucha competencia. Los temas que tocas a la mañana a la noche son viejos. Hay una sobreoferta de información y ante eso hay que ser muy creativo, muy audaz o muy efectista. Cada uno elige lo que puede. A veces para sostenerte tenés que ir por el camino de la idea, otras de lo que los demás no se atreven a mostrar. Son recursos naturales del periodismo.
-¿Cuál es el criterio para elegir los temas?
-A la hora de armar el sumario de la radio o de la tele, la primera medida es ignorar a los diarios porque te condicionan la agenda. Que tal vez no tiene que ver con la realidad de la gente. Para mí vale más cualquier observación personal de la calle que la mejor noticia de un diario.
-¿Por qué?
-Un fenómeno cotidiano vale más que la interna del Justicialismo. Eso no significa que no me interesa la interna. Será maravillosa para la sección política de un diario pero a la gente le importa un pito. Voy a tocar el tema. Pero me interesa más saber que están vendiendo leche suelta por la calle. Porque eso sí tiene que ver con la realidad. Tengo un sistema de alerta diferente. Por eso les exijo a mis productores que vayan con los ojos abiertos. Que no lean el diario, porque es un recorte de la realidad.
-¿Cómo es eso?
-Para producir noticias hay que empezar de cero. Un diario debe mostrar un mundo de siete mil millones de habitantes en cien noticias. Hay tantas historias como personas, entonces quiero la noticia ciento uno. Prefiero lo que me trae un cronista antes que las reflexiones políticas de Cafiero. La política es retórica y la economía, distante. Ante la macroeconomía me interesa saber cómo funciona alguna de las economías paralelas que tan buena salud tienen en Argentina. Hay un mundo por debajo de la superficie. Ese es el que me interesa. Me baso en la intuición.
-¿Y ante las noticias verdaderas qué hace?
-No podés negar una toma de rehenes porque es un tema de alto impacto. Pero si no hay una noticia hiperconvocante prefiero basarme en mi percepción y mi intuición.



-Alguna vez habló con delincuentes en una toma de rehenes. ¿Cómo encaró ese reportaje?
-Tengo una ventaja por sobre otros periodistas: tengo calle. Tal vez ellos la tienen y tratan de disimularla. Yo no. Me crié en la calle y alcancé cierto nivel por ser autodidacta. De hecho, no terminé el secundario. Es una deficiencia, es cierto, pero creo que mi nivel está a la par de colegas más pretenciosos. Pero no reniego de haber sido un chico de la calle, que se crió en ese ámbito. Entonces tengo la posibilidad de conocer los códigos y comunicarme a la par tanto con un cartonero como con un intelectual o con un político. Leí de economía más que muchos periodistas económicos. Eso no me convierte en economista, pero sí en un periodista especializado que no habla pavadas.
-¿La clave es sintonizar el código del entrevistado, entonces?
-Exacto. Y no ponerse en censor. Yo no califico. Es obvio que es un ladrón ¿para qué se lo voy a decir? Al otro día de la charla con los secuestradores de Ramallo, que terminó en tragedia, me llamó Tita Merello. Me impresionó cuando me dijo que al hablar con la rehén, era como su hijo. Pero al charlar con los delincuentes, era uno de ellos. Me iba alternando.
-Hay un tercer código: el del público.
-Tiene que seguir el juego. Lo percibe, de otro modo, no tendríamos la audiencia que disfrutamos. Sabe que no hablo como los delincuentes sino un periodista que se pone en esa piel.
-Jorge Lanata dice que le encantaría entrevistar al diablo. ¿Usted?
-Yo entrevisto al diablo, a un ladrón o a Hitler. No tengo problemas. Somos un servicio público y tenemos la obligación de transmitir las ideas desde nuestro peor enemigo hasta nuestro más rutilante guía espiritual. De ninguna manera debemos ejercer la censura. Sí hay que tener ciertos códigos para no difundir intimidades que pueden comprometer el futuro de una persona. Pero si el diablo acepta una nota, nos sentamos a una mesa y hablamos de igual a igual.
-No se puede hablar de igual a igual con el diablo ¿No se corre el riesgo de blanquearlo si nos supera en habilidad?
-De ninguna manera. Queda absolutamente en claro que el periodista es el periodista y el diablo es el diablo. (Se ríe) Salvo, claro está, que el periodista sea más diabólico que el diablo.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica - Buenos Aires
Agosto de 2002

lunes, 5 de agosto de 2002

Santiago Pont Lezica: "Milenium sufrió persecución ideológica"

Desde el primero de agosto en el 106.3 ya no se escucha FM Milenium porque el grupo que comandaba la salida al aire no se puso de acuerdo con los dueños. Santiago Pont Lezica, alma y cerebro de Milenium, está ojeroso, cansado, y al hablar, en su rostro se refleja la tristeza, la resignación y la bronca reprimida. "La salida del aire parte de una decisión empresarial y comercial ante la posiblidad de llegar a un acuerdo con el operador de la frecuencia", confiesa.
-¿Es decir...?
-Radiodifusora Esmeralda, que le vendió la radio a la Iglesia Universal del Reino de Dios. Aunque oficialmente no puede ser de los pastores, la operan. Al igual que siete radios y dos canales de televisión.
-¿Quién es el dueño legal?
-El señor Herrera. Pero en el expediente ya pide la transferencia a Ricardo Cis, el que salió en Telenoche Investiga. Pero no se admitió por una cuestión legal.
-¿Cuál era tu situación?
-Teníamos un contrato de coproducción que vencía en diciembre.
-¿Pero ustedes incumplieron el contrato?
-No es fácil de responder. Según ellos sí, desde nuestro punto de vista, no. A partir de la devaluación se hizo imposible cumplirlo y se negaron a renegociarlo, como hicieron todos los canales y radios. Tinelli pagaba por Radio Show cien mil pesos y ahora paga la cuarta parte. La caída de la publicidad fue del setenta y cinco por ciento. Nosotros no tuvimos esa opción.
-¿Cuánto pagaban?
-Era en coproducción, se repartían los ingresos. Desde diciembre le pagamos todo lo que facturamos, no nos quedamos con un peso. Para ellos no fue suficiente.
-Entonces debían llegar a un piso.
-Sí. Retenían hasta X de la publicidad. No llegamos nunca más a X.
-¿"X" era un porcentaje o un precio?
-Los primeros ochenta y cinco mil pesos eran para ellos, de ahí para arriba, de la productora. Por eso no se llegaba a la cifra, porque yo me financio de la venta de publicidad, que desapareció. Es una lástima no haber podido terminar el contrato faltando tan poco. Pero nos vamos con honor, cumpliendo el 95 por ciento de lo estipulado y después de haber pagado más de cuatro millones seiscientos mil dólares en todo este tiempo que estuvimos al aire.
-¿Tuviste que pagar indemnización?
-Sí, aunque no la que pretendían. Primó la cordura.
-Pero estás incómodo por otra cosa.
-Sí, porque siento que más allá del problema comercial, nos ahogaron cuando toda la Argentina negoció. Desde mi punto de vista es persecución ideológica.
-Esto le pasó también a Rock & Pop, en la misma frecuencia.
-Sí, hace diez años, con la misma gente entre bambalinas.
-¿El nombre "Milenium" es tuyo?
-Sí.
-¿Cómo sigue esto?
-Nos presentamos en un concurso público por la frecuencia 106.9, que me dicen que está preadjudicada a nosotros. Falta la firma de Duhalde. Lo bueno fue la respuesta. Hay casi diez mil e-mails en www.fmmilenium.com.ar que son reenviados al COMFER y el teléfono no deja de sonar. Hasta se solidarizaron radios de España. La gente llora y deja testimonios muy fuertes. "Que no me quiten más nada" es el pedido común. Esperaba apoyo, aunque no tanto.
-Es decir que no podés decir a dónde se van.
-Todavía no. Es duro para los que creíamos en esta frecuencia y porque hay veintiocho personas que no saben qué pasará con sus trabajos. Pero la idea es de seguir en otra frecuencia. No quedaba otra opción. Aunque a nadie le gusta cerrar una empresa que era exitosa ni quedarse sin trabajo. Milenium era una radio muy escuchada.
-¿Cuándo calculás que estarán al aire de nuevo?
-Ojalá sea en menos de sesenta días.
-Si no se da lo de la 106.9 ¿hay plan "B"?
-Sí, hablamos con varios dueños de frecuencias.
-¿Los anunciantes que quedan seguirán?
-Fue muy emocionante que nos apoyaran y prometieron que lo seguirán haciendo. Como no pudimos anunciar adónde vamos, será como empezar de nuevo.
-La experiencia de Rock & Pop fue positiva.
-Sí, ellos hasta levantaron el nivel de audiencia cuando pasaron de la 106.3 a la 95.9. Ojalá nos vaya igual con esta aventura. Y que esto sea un prólogo para un nuevo encuentro.
-¿Cuál es la postura del COMFER?
-Hay muchos organismos trabajando, como Eduardo Mondino, el defensor del pueblo de la ciudad. Del COMFER no recibí nada oficial porque para ellos no soy radiodifusor sino productor. Sé que están actuando y parece que nos adjudicarán la frecuencia FM 106.9.
-¿Sería un "PPP" (permiso provisorio precario)?
-No es una clase A. Con adjudicacion. Concursamos antecedentes con cuatro empresas.
-¿Cuáles?
-Cadena SER (España), CARSA, Mario Pergolini, ALBISTUR y nosotros. Dicen que ganamos. Veremos. En definitiva, Milenium siempre dio esperanza a sus oyentes. Vas a ver que nos vamos a reencontrar con ellos pronto.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica - Buenos Aires
Agosto de 2002

domingo, 28 de julio de 2002

Eduardo Aliverti : "Hoy sería impensable una radio como la Belgrano del '84".


La voz de trueno de Eduardo Aliverti es una "Marca de radio". Por eso, no extraña que el periodista y director de la escuela - taller radial, "eter", haya elegido ese nombre para su emisión de las mañanas de los sábados en Rivadavia (AM 630). "El programa -asegura- está en su mejor momento desde el punto de vista del análisis estructural de la vida política y social, y con un nivel de realización estético que supera ampliamente a lo que se escucha en AM. Tenemos cinco años en el aire y una buena respuesta de las mediciones de audiencia".
-¿Que sea semanal mejora la calidad?
-Reconozco que la periodicidad me da una ventaja por sobre los que están urgidos por las apretadas del día a día.
-¿Cuál es el mejor de aquellos?
-No. En general no hablo de mis colegas. Podrás citarme algunas excepciones pero siempre salen a flote cuando me caliento demasiado porque veo operaciones de prensa o canalladas.
-¿Cómo están en lo económico?
-Nos caben las generales de la ley en cuanto a la reducción de la pauta publicitaria. La crisis de cómo se solventan los espacios la amortiguamos con el trabajo entusiasta de mucha gente joven que se incorporó de los talleres de radio de eter.
-¿Podría mantenerse la calidad sin el trabajo de los estudiantes o si fuera diario?
-Sí. Porque se trabaja con un criterio de sonido que tal vez no se podría mantener todos los días. Pero sí se garantizaría un nivel de calidad mejor al que el oyente está acostumbrado en AM.
-¿Y los jóvenes?
-Bueno, los que conducimos tenemos trayectoria...
-No. Me refería a si sería viable económicamente con condiciones iguales a las del resto.
-No creo que pudiésemos tener grandes columnistas. Pero cada sábado tenemos diferentes figuras invitadas. Habría que hacer un esfuerzo extra para tener un staff fijo. En un proyecto que no se plantea la agenda sino la estructura periodística sí se podría. Se vería qué apuesta hace la radio. Para eso haría falta una apuesta mayor por parte de los empresarios radiales.
-¿Esto no pasa?
-Los productores y los conductores quedaron a la buena de Dios de lo que puedan conseguir de publicidad. Sin mayor apoyo de las radios. Hace diez o quince años, antes de los multimedios, el dueño de una emisora se comprometía con el producto. Hoy, lo único que interesa es que se pague el espacio y punto.
-Entonces, ¿ganás mucho menos que el año pasado, por ejemplo?
-Tengo un buen arreglo económico con Rivadavia y aparte busco mis avisos. Pero también sufro la caída publicitaria, que ronda el cincuenta o sesenta por ciento. O más.
-¿Es viable una radio sin publicidad?
-Con este sistema, no. Menos con las radios del Estado libradas a su suerte. En 2002 sería impensable una radio como la famosa Belgrano del '84-'85. Por entonces también el Estado se ocupaba de Excelsior y de varias del interior porque no se comportaba como un partido político en el gobierno. Después vino el plan Austral y se privatizaron las emisoras.
-Es decir, no se puede con este Estado.
-Hacen falta políticos comprometidos con el rol de los medios de comunicación. Si hablás con ellos de realidad mediática, concentración de medios o de la ley de telecomunicaciones, te vas a encontrar con la nada absoluta.
-El estado no da muestras de volver atrás y cada vez hay menos anunciantes. ¿Sólo se podrá hacer radio vocacional?
-No creo. Hay intersticios en los que se puede colar un mensaje alternativo. Sí falta mayor vocación del "gremio de los comunicadores" para presionar y conseguir sus propios medios de comunicación. Deberían juntarse, discutir más y saber que el enemigo avanza.
-¿Y hasta entonces?
-Y... mientras tanto, los que nos llamamos alternativos nos quedamos en un simple relato de la crisis. En algún punto, o la radio desaparece como mensaje alternativo o los que la llevamos adelante nos tendremos que acostumbrar a un empobrecimiento brutal. No sólo en el ingreso personal sino también la calidad del producto.
-¿No es un panorama muy oscuro?
-A pesar de todo, creo que la radio sigue siendo el medio más democrático. Es popular por naturaleza, más allá de que la televisión pueda superarla a nivel de dominación de masas y de consumo. Pero la radio es la que tiene la mayor circulación entre la gente. Porque tiene algunas características que la vuelven imbatible.
-¿Por ejemplo?
-Que puedas llevarla con vos, que sea el único medio al que podés acariciar porque podés meter el transmisor hasta abajo de la almohada. Por la sugestión que crea y porque sigue siendo el medio más barato. La crisis en algún punto puede terminar potenciando a la radio por su baratura tecnológica.
-¿Cómo es eso?
-Digo: Nadie puede ponerse un canal de televisión o montar un diario como si fuera soplar y hacer botellas. Tampoco lo puede hacer con la radio, pero siempre habrá una pequeña antena, alguien atrás con algo para decir y con ganas de reproducirlo, aunque sea a diez cuadras a la redonda, con la intención de cambiar el mundo.


Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires - Argentina
Febrero de 2002


miércoles, 24 de julio de 2002

Carlos Rua, el Loco de la Colina: "Hago radio de culto"




Si quieren leer un reportaje más actual vayan a

Domingo 28 de octubre de 2007
Carlos Rua, el Loco de la Colina: “La creación es lo único que nos hace parecer a Dios”


Y si quieren escucharlo, está en FM 103.1 Radio Uno, de lunes a viernes de 23 a 1 en 103.1





"Hago radio de culto", postula el abogado latente y locutor encendido Carlos De la Rúa. Después de más de quince años de vagar por el eter, de probar horarios y compañeros, volvió a su horario, programa y alter ego original y preferido, con su ritmo, música, opiniones y poesía. La referencia es para "El loco de la colina", ahora en La Nueva Radio, AM 650, de lunes a viernes de 0 a 1. "Estoy aquí por un principio de sincronicidad -afirma-. Estaba en banda, apareció un ex operador mío y me recomendó. Lo único que tuve que hacer es ir a firmar un papel".
-¿Qué te sedujo?
-Que pude volver a la medianoche. Algo imposible porque casi todas las trasnoches están vendidas a los pastores. Además, es una radio muy linda, un caserón inmenso, con un estudio bárbaro. Estoy muy cómodo. Hasta me siento bien de salud. Empecé de cero porque la radio tiene muy pocos oyentes popios.
-Volviste a las fuentes: horario, nombre y polémica.
-Los tiempos exigen violencia y sentimientos. La agresividad viene de verbalizar la bronca de la gente, y el sentimiento es la única transgresión posible cuando todo está corrupto y destruido. En esos casos, la inteligencia es el único patrimonio que nos queda.
-¿Cómo está lo económico?
-Tengo pocos anunciantes porque todavía no les avisé. Pensé que a esta hora estaríamos festejando porque Argentina ganó el mundial y aposté mal. Porque ahora la gente está más deprimida que antes.
-¿Cuánto tuviste que bajar las tarifas?
-A la mitad del año pasado. Las empresas están destruidas, pero necesitan publicidad. Si el costo les cierra, van a pautar.
-¿Hay transgresión en los medios?
-Los transgresores se fueron al carajo. Se convirtieron en los niños malos de la película. Hoy, para edificar la posibilidad de salida hay que ser niño bueno.
-¿Hay transgresores?
-No sé, nombrame algunos que estén considerados así.
-Fernando Peña.
-Es brillante a nivel intelectual y juega con una bellísima esquizofrenia. Su error es que se asocia con mediocres e incompetentes. Esto es muy viejo. Debería jugarse.
-Mario Pergolini.
-No es transgresor, hizo lo opuesto a Peña. Se rodeó siempre de gente muy inteligente. Peña es inteligente, Pergolini no: Es hábil.
-Andy Kusnetzoff.
-Me cae bien. Labura desde la ironía y la humildad. Tira dardos desde el llano, aunque sea ficto, como todo en los medios.
-Eli Vernaci.
-Simpática, la negra. Ella piensa como la mujer que la escucha y dice lo que aquella no se anima. Ese es su éxito. Además es muy divertida y la única mujer que hace buena radio. Es de lo mejor del medio.
-Lalo Mir.
-Es un hombre de campo que vino a la ciudad y se disfrazó de transgresor porque le daba perfil. Así se explica que terminara buscando un puesto como locutor de turno en un canal de TV para tener seguridad.
-Alejandro Dolina.
-Sí es transgresor porque hace pensar. Su problema es la reiteración.
-Hugo Guerrero Martinheitz.
-Es muy amigo mío. Hacemos lo mismo. Sigue transgrediendo pero está viejo.
-¿Cuánto te marca el rumbo el oyente?
-Nada, porque es irreal. En mi programa participa desde un seudónimo. A veces los insulto y me llaman contentos porque les causó gracia. Lo que no entienden en los medios es que no se lo dije a ellos.
-¿Cómo?
-Claro. Es raro que no me hayan afanado este concepto. Es lo único. Lo intentó Matías Martin, pero le fue mal. El oyente es un seudónimo para mí. No podría putearlo en una charla telefónica. Eso no lo entendieron ni Baby Etchecopar ni Pergolini: La persona, como tal, merece respeto siempre. A menos que se plantee un juego. Entonces, puedo hacerlo. Porque puteo a la sombra o al personaje.
-¿Por qué nunca estuviste en una radio grande?
-Porque lo mío es una isla, no les doy continuidad de programación. Y pasa conmigo lo mismo que con las figuras, a una escala menor: Cuando se van, despegan y se llevan la gente. También me peleé con todos los grossos del establishment. Aunque es raro que no me convoquen porque siempre me autofinancié y tengo mi audiencia fiel. Hadad me llamó en su momento para la Diez, Quique Prozen para Del Plata y también de Continental, pero volvió Dolina. Hubo escarceos pero nunca se dio. Tampoco me ofrezco.
-¿Por eso no sos masivo?
-Nunca lo fui. Sí tuvo repercusión mi humor. Tampoco tuve continuidad en un medio, más allá de que siempre fueron emisoras chicas. Lo cierto es que no se puede ser masivo ni alegre siempre. Serías un boludo alegre. Como Fernando Bravo, que va a laburar de idiota toda su vida. Otro así es Badía, que terminó mostrándose como es cuando bailó con Tamara. Son mediocres que tienen miedo de jugarse. Distinto es, por ejemplo, Larrea. Que es antiguo pero un señor. Siempre supo lo que quiso.


Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora, Diario Crónica
Buenos Aires, Argentina
Foto: Marisa Marquez 2001
Julio de 2002

viernes, 12 de julio de 2002

COMFER Gustavo Lopez: "En los últimos diez años la AM mejoró mucho"


El actual titular del Comfer (Comité Federal de Radiodifusión), Gustavo López, llegó a su cargo luego de una extensa carrera como periodista en Radio Splendid, Argentina, Municipal y Rock & Pop y como abogado (fue director de Sumarios del Ministerio de Economía de la Nación y subgerente general de la obra social de la industria de la carne). El secretario de Cultura y Comunicación, Darío Lopérfido confió en él en parte porque lo conoce desde la época en que ambos trabajaron como productores de Enrique Vázquez en radio Belgrano a fines de los '80. Su oficina es amplia y luminosa y contra una de las paredes nueve televisores sintonizan los cinco canales de aire y cuatro de cable (uno de ellos, CRONICA TV). Y afronta la charla con actitud formal y cordial.
-Para clarificar, ¿qué es el COMFER?
-Es el órgano de contralor del Estado para la radiodifusión. Da, quita y prorroga licencias, autoriza compras y ventas. Y además de los aspectos legales, controla los contenidos de acuerdo a la ley de protección al menor.
-¿Y qué marca esa ley?
-A grandes rasgos, hasta las 20,00 la programación debe ser apta para todo público, hasta las 22,00 puede tener un lenguaje un poco más adulto pero debe ser entendido por los todos. Después de las 22,00 puede ser hasta prohibido para menores de 16 años.
-¿Quién califica?
-El COMFER editó una guía de contenidos que tiene parámetros para evitar la discrecionalidad.
-¿En base a ésto, cómo califica su primer año de gestión?
-El balance es positivo y este es un año clave. La radiodifusión está en debe con la sociedad y el COMFER dejó bastante que desear. La gente lo toma como un órgano de "apriete" o censura y no de control. Nosotros le cambiamos el perfil. El espectro radioeléctrico es de todos y debemos administrarlo. Revisamos las adjudicaciones del gobierno anterior y empezamos una nueva etapa. Pero falta mucho porque, por ejemplo, el ochenta por ciento de la radio argentina es no legal.
-¿"Ochenta por ciento"?
-No quiere decir que sean ilegales. Durante veinte años el estado no cumplió con su papel de otorgar frecuencias. Eso llevará tiempo y necesitamos que nos apoyen los radiodifusores y los legisladores. Acá no se sanciona a nadie que pone una radio y transmite.
-¿Reciben quejas de radio en el 0-800?
-Sí, más que los canales de cable a pesar de que estos reciben 50 veces más sanciones. Más del 80 % de las quejas es a la TV, sigue la AM con el 5 % y después la FM y el cable.
-¿Por qué?
-El cable viola sistemáticamente el horario de protección al menor pero la gente está advertida. No se sorprende. De la radio no se lo espera. La radio infringe menos pero molesta más.
-Las quejas a la radio pasan por el lenguaje, me imagino.
-Sí, la grosería y la chabacanería.
-¿Reciben sanciones?
-Constantemente.
-Sin embargo escucho programas que son soeces desde hace años y no cambian.
-Cuando el presidente firme el decreto de multas tendrán que empezar a pagar. Históricamente nadie las pagaba y se confiaban. La radio cambió a fines de los ´80 con una tanda de conductores de FM que transgredían. Esto levantó la calidad. Pero no eran improvisados aunque dieran esa imagen. Pautaban la transgresión y eran grandes profesionales de eso. Después de esta primera camada vino gente que creyó que la improvisación era todo. Y es un trabajo muy profesional. Ser espontáneo no es ser improvisado. Algunos (o alguna) de ellos no tiene contención y parece que no maduran. Ser transgresor no es insultar todo el día sino romper los cánones del acartonamiento. Yo debo hacer cumplir una norma.
-¿Entonces la única sanción es económica?
-Sí y ahora además vamos a publicar las sanciones. La ley permite prohibir la salida al aire de un invitado o un conductor pero no lo voy a hacer.
-¿Qué pasó con el exabrupto de Fernando Peña en el programa de Nancy Pazos por canal 7?
-Quedó en infracción pero no sé si pagaron la multa. No hubo nada contra ellos porque la responsabilidad es del canal.
-No les van a descontar la multa del sueldo. Por lo tanto es el estado pagándole al estado. Pierden los contribuyentes. ¿Canal 7 está impune?
-No. Controlamos a todos y las advertencias se mandan. Aunque la multa la paguemos todos. La utilidad es que se sepa que los medios del estado son observados y deben dar el ejemplo. Pero multar al Estado carece de sentido, es cierto.
-Una de las encuestas al 0-800 dio resultados cruzados. ¿Quién es el preferido, Telefé o Canal 13?
-Si uno pregunta qué canal mira, refleja el rating y gana Telefé. Si se dan tres opciones, gana canal 13.
-¿Escucha radio?
-Sí, más AM y creo que es buena. Tiene una oferta más variada de noticias y música. En los últimos diez años mejoró mucho. Soy hombre de radio aunque ahora no pueda ejercer por mi cargo. No debería decir cuáles son mis preferidos.
-Pasemos a temas particulares. ¿Qué pasa con la concentración de medios como Telefé y Azul (Telefónica) o las radios del grupo mexicano CIE-Rock?
-Sólo se puede tener una radio, una TV o un cable por área de cobertura. Y hasta veinticuatro en todo el país. Queremos bajarlo a 12. Es una deuda que tenemos en materia de control. Yo intimé al grupo CIE y a Telefónica a que me manden los contratos de compra porque si es como dicen los diarios están infringiendo la ley. De ser así se les dará un plazo para vender el excedente como pasó en Mar del Plata con el canal 8 y el 10. Si no, pierden la licencia.
-¿Qué pasa con radio El Mundo?
-Presentaron los papeles de la venta y todavía no está homologada. Fuimos citados por el ministerio de trabajo porque hay una denuncia de tercerización (está prohibida). Además se debe respetar un perfil de programación (toda la madrugada fue vendida a pastores evangélicos) o pedir autorización. Estamos estudiando.
-¿Cuál es la situación de la X4. la radio de 4 Cabezas? Ellos compraron el PPP (Permiso Provisorio Precario).
-Irá a licitación. Ya hay 11 anotados. Tienen el PPP pero no la frecuencia. Ese fue uno de los dos concursos anulados (el otro es el de clásica). Hasta que se haga la licitación podrán explotarla. Después la perderán si no ganan la licitación.
-Mientras no la gane CIE...
-No pueden. Ellos saben que van a tener que vender porque se los transmití.
-Usted dijo que no puede ejercer por ser funcionario...
-No puedo controlarme a mí mismo.
-¿Está impedido legalmente?
-Cuando asumí no, ahora sí. Tampoco puedo llevar casos como abogado contra el COMFER.
-¿Es compatible que J.A.Badía tenga una radio en Pinamar, sea director de Radio de la Ciudad y tenga programas en canal 7?
-Se trata de Badía, no de cualquiera. Primero fue radiodifusor con una frecuencia que le dio el gobierno anterior. Yo le suspendí la licencia y luego se la readjudiqué. Después tuvo su coproducción con Canal 7 y medio año después pasó a ser director de radio de la Ciudad. Consiguió eso porque tiene una trayectoria, no por ser amigo de nadie, eso no está en duda. Obtuvo la radio antes de ser funcionario y desde que lo es, tiene seis meses para deshacerse de su parte en la sociedad de esa emisora. El no se autocontrató en la radio ni en la TV.
-Los seis meses están por vencer. ¿Ya vendió?
-No lo sé.
-¿Cuál es su opinión del multimedios estatal?
-No es mi órbita pero no me escapo. Era necesario para que canal 7 no caiga en convocatoria de acreedores. Durante el 2001 se debe sancionar una ley para apoyar al decreto. Y antes hay que definir qué queremos de canal 7, Radio Nacional y Télam.
-¿Quién estará al frente?
-Eso es facultad del presidente de la Nación y la propuesta saldrá del ministro de cultura.
-¿Habrá ajuste?
-En principio no. Se busca optimizar. Como la BBC que tiene una sola agencia de noticia y las distribuye. ¿Para qué tener tres gerencias comerciales o tres jefes de personal? Y no tiene por qué quedar gente en la calle.
-¿Por último, cuánto gana?
-6.500 pesos en todo concepto.
-¿Nombró algún pariente?
-No.

Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica - Buenos Aires

Junio de 2002
Foto www.rt-a.com

domingo, 30 de junio de 2002

Mario Caira: "En la Argentina no rinde nada"


Como siempre, el cambio de autoridades de Radio Nacional, AM 870, implicó modificaciones en la grilla. Así, sin Varsky, Verea y Simón ni Teté Coustarot, a quienes no se les renovó el contrato, el espacio quedó libre para "A vivir que son dos días". Entonces, desde el 8 de abril, de lunes a viernes de 13 a 15, desembarcó Mario Caira con su equipo y una propuesta alegre y entretenida. "Es el mismo programa que iniciamos en 1998 en Radio Diez y que pasó por El Mundo -explica-. Se apoya en la buena onda, la información general y los consejos prácticos. No le escapamos a la crisis, pero tratamos de darle a la gente, y a nosotros mismos, un respiro. Es casi una terapia. El eje del programa no soy yo, sino las secciones. Como las de Walter López, Claudia Medic, Quique Cano, el brujito Maya, Jorge Carro, Gabriel Rolón y Nidia Aguirre, entre otros. Yo apenas distribuyo los tiempos".
-¿Cómo le encontraron la vuelta al horario?
-Tenemos un ritmo que bien podría ser de una segunda mañana (de 9 a 12). De hecho, escuchamos ofertas para ocupar ese horario, porque tenemos el equipo y la ganas como para hacerlo. Lo nuestro abre una puerta para esperar las noticias de "la vuelta", con buen ánimo. Es ideal, porque Nacional llega a todo el país a través de las 42 filiales, y en el interior tienen ese huequito de tiempo para entretenerse.
-¿Es posible hacer un programa como el tuyo en la primera mañana?
-Sí. Funcionó muy bien en la segunda mañana con Tinelli, Pergolini o Peña, salvando las distancias. Lo hacía Jorge Rial en La Red y cambió la mañana. Hadad, por ejemplo, cambió mucho: al principio hacía un programa con música americana y tranquilo. Después le dio más lugar a Rolo Villar, a la música latina e impuso un ritmo "Pum, para arriba". Por eso, nada es imposible. Cuando empezamos nos decían que éramos "grasas" y que no teníamos un estilo de AM. Hoy muchos nos copian. Eso nos gratifica.
-Ustedes se sienten más cómodos en el espectáculo.
-Puede ser, me da de comer desde hace diez años. Sé lo que pasa de los dos lados del mostrador. El nuestro es un show de entretenimiento, así encaramos los espectáculos, el deporte o la historia.
-¿Se les mete la realidad por la ventana?
-No metemos la actualidad. Cada vez que hay un paro, una marcha o algo por el estilo, lo aclaro, para que no crean que no estamos comprometidos. Si el país está de luto, no podemos estar de joda. Pero nuestro aporte a salir de la crisis es dibujarle una sonrisa al que está cagado de hambre. Eso es muy valioso.
-Participan diecinueve personas. ¿Económicamente rinde repartir entre tantos?
-En la Argentina no rinde nada, ni para uno solo. Trabajamos con la confianza de la radio y creamos una cooperativa como la del teatro "a la gorra". Lo que entra, se reparte. Un sistema casi comunista en una economía capitalista. La otra opción era quedarse en casa lamentándose. No da para veinte personas pero hoy tenemos el producto vivo y mejorado.
-¿Apunta a que reditúe o a ser un trampolín?
-Un poco las dos cosas. La realidad es caótica, a todos nos golpeó la crisis. Pero queremos ganar plata porque no es un hobbie. Este es nuestro oficio y tenemos familias detrás. Pero no podemos echarle la culpa a los que no nos contratan. Hay que apostar.
-¿Cómo les va con la competencia, aunque todavía no tengan planillas de rating?
-Por la cantidad de llamados y la respuesta que tenemos, nos va bien en todo el país. En Capital y Gran Buenos Aires también.
-¿Los escuchaste?
-Sí, porque la mayoría empezó en febrero. En la Diez está el Baby Echecopar y "Buenos Muchachos", los conozco, son grandes profesionales y trabajé con ellos. En Mitre está Any Ventura, que tiene un perfil diferente, en Continental está Julia Bowland, y en la Red, Niembro y después Gonzalo Bonadeo. Otras propuestas. Lo nuestro es único, ni mejor ni peor.
-¿Con quiénes disfrutás?
-Soy un fanatico de mi programa, lo escucho grabado una semana después. Después pongo al Negro Oro, a Chiche Gelblung (aprendí mucho trabajando con él), a Mancini, Eliaschev, a Carlitos Asnaghi y el fútbol de Nacional.
-¿Nacional te obliga a cambiar tu léxico porque los porteñismos en las provincias pueden no entenderse?
-No, porque siempre hice un programa con proyección federal. La gente compra un producto si es genuino. Si forzás para cambiar y agradar, el público se da cuenta y te deja de lado. Trato de ser yo y es lo que ofrezco.
-¿Cómo te afectará el Mundial?
-A nivel radio nos enriquece, porque no nos toca en ningún horario. Sí estaremos un poco apoliyados por ver los partidos. No tenemos guita como para mandar a alguien a Japón, pero nos la rebuscamos para tener presencia entrevistando a los parientes, el portero, la primera novia o la primera maestra de los jugadores. Está bueno porque se muestra su costado humano.


Gustavo Masutti Llach
Revista Ahora - Diario Crónica
Buenos Aires - Argentina
Junio de 2002